miércoles, julio 8

WRITER'S BLOCK

viernes, julio 3

once i met a girl who could kill with a blink.

and she could do that in half the time of a blink

miércoles, julio 1

va a llover por siempre

sábado, junio 27

si no regresas no existes, si no volvemos no existas.

mi corazón no lo soporta

eres la única que existe
y la única que quiero
la dueña toda de mi deseo todo
y la causa infinita de mi tristeza de mi amor infinito por tí amado

te extraño



miércoles, junio 24

ésa

imposible olvidar
te recuerdo lejana
desperdicio de sirena
monstruosidad de ángel
maldición en persona.
tu fantasma presente,
tallada en suspiros
en sudores ajenos;
tu cuerpo es de olvido
de noches de asco
de fieras memorias
que olvido
no olvido

martes, junio 23

something's missing

something's wrong, something just doesn't work

lunes, junio 22

variación número seis

el príncipe limpió la sangre de la espada, volteó a ver una vez más el cadáver del dragón y se quitó el casco; se sentía infinitamente triste y solo en la tierra: todos sus amigos habían muerto en el camino al castillo y al último de ellos, el más fiel, al que había conocido desde antes de hablar, el mejor de todos, el más amado, el dragón lo había masticado como si no fuera más que una brizna de pasto. los gritos de dolor aún sonaban en la cabeza del príncipe y arrastraba los pies cubiertos de lodo sin ningún sentido, sin querer ya nada, sin fijarse apenas alrededor, tan sólo sintiendo el corazón lleno de amargura y soledad.

la princesa que había estado escuchando todo muerta de miedo escondida en el castillo salió a la siguiente mañana a explorar el castillo: no había escuchado al dragón moverse ni había visto fuego o humo como todas las noches. temblando caminaba por los pasillos desiertos del ruinoso castillo. tardó varias horas en tener el valor suficiente para llegar a la entrada del castillo, donde el cadáver del dragón casi la mata del susto, la hizo marearse y ponerse pálida y tuvo que sentarse un buen rato antes de seguir avanzando, lo que de todas formas era inútil porque al borde de la desesperación como estaba, ella de corazón tan débil, de tan poco ánimo para cualquier impresión, sólo le faltaba un empujoncito para caer del lado de la locura, el empujoncito necesario de ver al príncipe, muerto por su propia espada, desangrado y blanco, con la mirada clavadava en el cielo y los ojos llenos de una pena tan profunda que seguían llorando todavía